Un relato de ciencia-ficción
ESTACIONARIO
Capítulo 1
Con el sol escondiéndose en su lento silencio, y acostumbrado a tan larga rutina, tal vez, no percibía todo lo que ocurría bajo su manto de calor invisible lleno de vida.
Claro, esa definición no significaba nada para un ser celeste no consciente… o tal vez si.. ¡ quién sabe ¡
Mientras el astro se oculta para algunos, despierta para otros, debo suponer que ese era mi caso puesto que, desde mi punto vista humano, yo sólo veía la playa ante mi y el fin de un verano sin fecha; no importaba, en todas las estaciones en este tiempo casi siempre era igual…
Las playas, poco a poco iban quedando desiertas al atardecer, mientras un suave viento de levante se adueñaba de olas y arenas, y las alargadas sombras de los últimos caminantes delataban la caída de ese sol que daba relevo a la noche.
El sabor a sal desaparecía de mis labios y también en mi piel, ese mar recogía sus olas para dormir escondido en su incesante marea, cómplice de la luna. Es la hora de los cangrejos, y otros diminutos seres, invisibles durante el día entre las rocas, pero dejando un rastro visible de su existencia al amanecer.
Esperé paciente la mañana para ver la pleamar mirando el curvado horizonte de este planeta y por un instante pensé… y si todo esto es una ilusión, y si todo es falso, un engaño de mi mente, ¡ un aparente deseo de felicidad incontenida… no sé, tal vez había inventado un verano simplemente porque tenía frio, y mi mente turbia, como las primeras olas que peleaban desde millones de años atrás contra las rocas, me convirtió en un simple observador, alguien que mira y no está.
Si la vida no deja huella, parece que no has vivido, por lo tanto, la existencia en si misma es un espectro, un fantasma que habita en cada ser humano que a veces pasa desapercibido en el tiempo… y el tiempo es siempre lo mismo.
Vida…tiempo….vida…tiempo, una cuestión irresoluble, sin matemática, solo estadísticas. El deseo de habitar es una constante del pensamiento que a la vez ahorca el subconsciente; ¡ que hábito este ¡ y que contradicción y sencillo a la par.
El miedo contra el miedo, la razón contra la razón, en definitiva, el yo contra el yo… y la nada contra nadie. Ensoñaciones de un poeta perdido en una cueva en la que duermen murciélagos, arañas y otras criaturas.
No hay dolor en el sentimiento, ni rencor a la vida, no hay hielo en mi corazón, solo un silencio dubitativo, y en esta “esquizofrenia” circunstancial y sin voz, comienza una verdad, esta, si así lo es, se aleja de esos conflictos y el pequeño tesoro es : la razón con razón, el miedo sin miedo y yo.
El fluido invisible que genera esa aparente tranquilidad es el mapa de la vida a descubrir.
Recuerdo cuando iba al cine, hasta unos minutos después de empezar la película, no aparecían los títulos en la pantalla, eso me desconcertaba, pero al mismo tiempo creaba cierta incógnita en el inicio, como en los libros…
Recuerdo también los colores y voces de seres humanos, como un eco lejano en mi memoria, y recuerdo el aire, su sonido, la serena mirada de Pope, mi perro y su incontenible salida al dar su paseo diario… podría estar recordando tanto que mi relato devoraría página tras página como un niño sus golosinas, pero no es el caso, el recuerdo es tiempo, y como antes decía, el tiempo es solo eso… tiempo.
Este tiempo es a veces tan largo que marca la línea fronteriza entre pasado y presente, lo cual parece ,a priori, una expectativa de futuro, aunque casi nunca se ve fácilmente, es solo un paso mas, pero una puerta invisible.
es este momento, que parece sin escape, cuando aparece algo gestado durante toda la evolución e inherente al ser humano… la imaginación, el libro oculto de uno mismo, un laberinto de preguntas sin respuestas y respuestas sin preguntas, un circuito de ciencia ficción que retiene ideas, imágenes, sonidos y abre puertas hasta lo complicado, lo abstracto. La destrucción para crear, que ironía, cenizas y vida, que simple ante uno mismo, pero como siempre y juez, de nuevo, el tiempo.
Hace un poco de frio donde me encuentro, pero no importa, es otro recuerdo más, es invierno y como un niño, necesitaba compañía, y me inventé un amigo con el que hablaba en la noche, hablábamos durante muchas horas de los viajes en el tiempo, hablábamos de lo que nadie habla y nada importaba, si pensábamos que estaba lloviendo quedábamos empapados como pájaros sin refugio y de esta forma, cansado alcanzaba el sueño y este , como una droga de diseño, me transportaba a otros mundos y me proporcionaba paz.
En este espacio/tiempo, la cuarta dimensión, encontraba la harmonía necesaria, el pensamiento libre y la filosofía de la vida donde no existía la gravedad, y al hacer un examen profundo de esta cuestión, siempre descubría algo más.
Que insondable el conocimiento sin un arquitecto que diseñe la vida… pero no hace falta mirar las estrellas, ni planetas, ni cegarse con el Sol, ni siquiera buscar en las profundidades del mar, lo realmente asombroso esta en nosotros mismos, en nuestro mundo abisal, pero en esa interfase, no estamos ni arriba ni abajo, solo en el espacio intermedio donde a veces no hay nada ni nadie, donde se encuentran seres que se saludan sin más , como motoristas en carreteras desiertas.
Creo tener lo que los científicos llaman “una borrachera espacial”. Si no conozco mi casa, la que habito, si no miro el interior, no me sentiré seguro, también ese es un recuerdo de mi pasado, presente pero predispuesto a un futuro próximo… un claro desafío sobre “el yo contra el yo “, y en este inhóspito terreno tendré que luchar.
En esta tesitura, todos mis subconscientes deberán ser uno y como de una batalla se tratara, procuro reunirlos de forma consciente para que este cuaderno de bitácora sostenga cierta coherencia al respecto.
No es fácil hablar y convocar los estados de la mente , se supone que un solo ser solo tiene un subconsciente, pero dado el caso, que roza los limites de lo inestimado, confluyen deseos que abren otras puertas, esto silencia en parte el proceso imaginativo, pero al mismo tiempo lo multiplica por el gozo del descubrimiento, si pude inventar un verano por el frio, puedo hacerlo todo para combatir el miedo y desterrar de mi este aburrido conflicto, por tanto , empiezo a descubrir que una persona no es solo una unidad.
Capítulo 2
La vida es un “don”, eso escuchaba a menudo, para mí, es una fase por la que pasar y aprender, sin miedo.
Hablo en pasado todo el tiempo porque lo dejé atrás, y no provoqué yo esta situación, la esta cuarta dimensión, el espacio-tiempo, en la que ahora navego.
Tal vez parezca ciencia ficción, pero es una de las perspectivas de afrontarlo. Sólo soy un viajero, al que hace siglos condenaron forzosamente a este viaje, un viaje sin retorno pero con esta condena he aprendido a soportar el peso de la vida. Esto es una verdad.
También es una verdad el recuerdo de tu mirada. la comprensión y el cariño pero ahora puedo hacer virtuales estos recuerdos gracias a la computadora que guía mi viaje, sólo tengo que pensar y ella me “lee”, al igual que la playa, decidí navegar en una pequeña embarcación en otro mar, solo que esta vez me convertí en un ser diminuto, y ese mar se convirtió en un océano, porque surqué despacio por el fluido indescriptible que bañaban tus ojos… otro océano que cambiaban de color con la luz si te acercabas a la superfice o te despegabas de mi.
Esto no es un una historia de ciencia ficción, es la sensación, una extraña sensación sensorial y alternativa, algo sin demasiado control porque en ese momento aparecen las preguntas y no siempre hay respuestas, pero algo, que no sabes , te obliga a vivirlas y contarlas.
Esta es mi prisión, mi prisión del futuro soy un viajero espacial, sin retorno posible, un condenado a navegar, como decía, por un espacio sideral desconocido, gobernado por “ Jane”, la computer de a bordo, responsable de mantenerme con vida y soportar mis paranoias, pero para eso estaba programada.
Desconozco mi condena, como antes mencionè, lo cierto es que viajo en el tiempo, pero este condenado , al viajar en el tiempo indefinido, cercano a la velocidad de la luz es consciente que los injustos jueces que me enviaron a esta càrcel , con toda seguridad, según Einstein, han muerto antes que yo
Me lanzaron al espacio en una nave prisión en la profunda soledad, solo “jane” me escuchaba y su voz, casi humana, me reconfortaba, tanto como su frialdad
Es por este motivo que hablaba con “Jane” de nuevos conceptos aún no inventados, del futuro que nos esperaba y si realmente existía la realidad… hablábamos durante horas y horas..dias..tal vez, en ese espacio /tiempo nada parecía real, la vida . la muerte, o el antes y el después, como yo lo llamaba, pero su programación parecía perfecta y yo quedaba en silencio, solo me reconfortaba , en la soledad absoluta de la nave, contemplar la visión estelar de estrellas que seguramente nadie haya visto jamás pero siempre me acompañaba la incompasible ansiedad.
Después de años hablando con “ Jane”, y viajando en el tiempo, en una de nuestras conversaciones programadas mencioné una palabra que durante todo este largo tiempo no había utilizado, dije “eres sensible a algo”…te programaron con cierta sensibilidad y compasión, o sólo esperas mi muerte...
se produjo un largo silencio, lo cual me extraño, dada sus rápidas respuestas a todo.
Por un momento pensé que todo el sistema operativo se había desordenado y eso al mismo tiempo me conducía a una muerte inmediata, la nave se apago por completo y a oscuras solo contemplaba las últimas estrellas y universos de mi vida…
Me dejé llevar por el sueño , tal vez eterno, pero la voz de “ Jane” más cálida de lo habitual, me despertó, encendiendo toda la estancia y me dijo, ha sido un largo viaje, especialmente para ti, pero nuca hemos viajado en el tiempo ni por el espacio, este era un ensayo virtual y tu has descubierto el secreto, la palabra era “sensible”, o sensibilidad junto con muerte y esas palabras
activaron el programa de seguridad preestablecido, yo nunca existí, la computadora siempre fuieste tú, o mejor dicho, tu subconsciente.
Después de esto “ Jane “ me dio tiempo suficiente para pensar en lo que yo quisiera y decidí que el amor perdido era lo importante… junto co el tiempo...aunque eso es otra historia.
Honorio Pi
Zahara de la sierra
Cadiz
lunes, 15 de febrero de 2010
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