Sonrío y mientras río, lloro.
Vivo, respiro ya muerto.
Muero y no muere lo que pienso.
Piense lo que piense ya no siento
Llueven gotas de angustia, de lágrimas;
masa informe en perfecta armonía.
Corazones que no sienten, ¿qué sentían?
Casi lluvia, casi agua, casi día.
Un millón de ideas a la vez expresadas.
Un millón de almas iguales y distintas.
Un millón de realidades no entendidas,
pero sólo una vida, quizás inacabada
Y ahí fuera sólo llueve, pero
no es la lluvia la que hace que sean así,
es la pregunta, la eterna pregunta:
¿Qué debemos hacer aquí?
No conozco mi papel, no.
Improviso cada día en este lugar.
Todavía no me enseñaron el guión.
Un gran teatro es este mundo real.
Jorge Lozano